lunes, 27 de marzo de 2017

Mecanica Corporal: Cuidados posturales del Cuidador de ancianos


Los cuidados posturales son las formas especiales de estar de pie y mover el cuerpo. La buena mecánica corporal es el uso eficiente, coordinado, y seguro del cuerpo para producir el movimiento y mantener el equilibrio durante la actividad. El movimiento adecuado promueve el funcionamiento musculoesquelético, reduce la energía requerida para moverse y mantener el equilibrio, reduciendo así la fatiga y disminuyendo el riesgo de lesión.

La finalidad principal de la adecuada mecánica del cuerpo es facilitar un uso seguro y eficiente de los grupos de músculos adecuados. La buena mecánica corporal es esencial tanto para el cliente como para los profesionales y cuidadores para prevenir la tensión, lesión y fatiga. La higiene postural o buen uso de la mecanica corporal nos permite realizar las actividades cotidianas con menos esfuerzo, y prevenir la aparición de complicaciones por malas posturas. 

Estas complicaciones muchas veces se presentan por la mala ejecución de los movimientos, donde se fuerza la espalda y ello trae como resultado las molestias y dolor que llega en ocasiones a imposibilitar a las personas, por su intensidad y por la presencia de lesiones que se hacen crónicas. 

Los principios de higiene postural se basan en el hecho de que los movimientos correctamene ejecutados no tienen porqué producirnos dolor.

Las personas que cuidan o trabajan con ancianos, deben tener en cuenta que los dolores de espalda que sufren muchas veces son consecuencias de: Vicios posturales al trabajar, Malas posturas al levantar pesos, Posturas que en reposo que son inadecuadas

Objetivos:
  • Ser conscientes del movimiento y acciones de nuestro cuerpo.
  • Hacer el mejor uso posible de la fuerza y evitar fatiga y lesiones como consecuencia de malas posiciones. 
  • Movernos lo mejor posible, evitando posturas y tensiones peligrosas. 
Principios anatomofisiológicos:

  1. Existen algunos principios a nivel anatomofisiológico y funcional que son sumamente importantes desde el punto de vista de la mecánica corporal:
  2. Los músculos grandes poseen una mayor resistencia (ej.: muslos y piernas), por ello es preferible utilizarlos y hacerlo en la mayor medida posible (ej.: las dos extremidades superiores en vez de una). Por lo tanto, al levantar un objeto pesado del suelo, no debe doblarse la cintura, sino flexionar las piernas y elevar el cuerpo, manteniendo recta la espalda.
  3. La estabilidad en nuestro trabajo será mayor si aumentamos nuestra base de sustentación (separación entre nuestros pies) y bajamos nuestro centro de gravedad flexionando nuestras rodillas y caderas ligeramente.
  4. El esfuerzo que se requiere para mover un cuerpo depende de la resistencia del cuerpo y de la fuerza de gravedad, por lo que es importante que el peso se sitúe cercano a nuestro cuerpo (punto de apoyo).
  5. La fuerza requerida para mantener el equilibrio de un cuerpo aumenta conforme la línea de gravedad se aleja del punto de apoyo.
  6. Los cambios de actividad y posición contribuyen a conservar el tono muscular y a evitar la fatiga y el daño muscular.
  7. Los movimientos rítmicos y suaves a un ritmo moderado requieren menor energía.
  8. La fricción entre un objeto y la superficie sobre la que se desplaza afecta a la magnitud del trabajo necesario para moverlo.
  9. Empujar o deslizar un objeto requiere menos esfuerzo que levantarlo (movimiento contrario a la gravedad).
  10. Servirse del propio peso para contrarrestar el peso del paciente requiere menos energía en el movimiento.
  11. Siempre que realicemos un movimiento que requiera la flexión de la parte superior del cuerpo debemos buscar un punto de apoyo con la mano que tengamos libre para descargar los músculos de la espalda de la tensión de tener que soportar nuestro peso.
  12. Si usted cree que no puede levantar la carga, si parece demasiado grande o pesada, consiga ayuda. Para trabajar en unísono al transportar al paciente o cargas pesadas, siempre cuente “uno, dos, tres” junto con la persona con quien colabora, o bien, diga “listo y ahora”.
Pautas generales de movimientos corporales saludables:

Precauciones

  1. Tener en cuenta los dolores de espalda, muchas veces son consecuencia de vicios posturales al trabajar, de malas posiciones al levantar pesos y de adoptar posturas en reposo que son inadecuadas.
  2. Principios de Mecánica Corporal en la correcta manipulación de cargas: La mecánica corporal implica tres elementos básicos: alineación corporal (postura), equilibrio (estabilidad) y movimiento coordinado del cuerpo.
  3. El alineamiento corporal es la organización geométrica de las partes del cuerpo relacionadas entre sí. La buena alineación promueve un equilibrio óptimo y la máxima función del cuerpo en cualquier posición que suma el paciente: de pie o sentado.
  4. El equilibrio es un estado de nivelación (estabilidad) en el que las fuerzas opuestas se contraponen entre sí. El buen alineamiento corporal es esencial para el equilibrio del cuerpo.
  5. El cuidador debe conocer las posiciones en que debe colocarse al paciente según las distintas situaciones, así como los procedimientos para colaborar en la realización de los cambios posturales y otros movimientos de un paciente encamado.
  6. Tanto en estas actividades como en cualquier otra que precise sostener o desplazar a personas u objetos, es conveniente observar unos principios básicos de mecánica corporal, con el fin de evitar lesiones o contracturas en el profesional y riesgos para el paciente.
Cuidados Posturales durante la actividad: Es importante adoptar siempre una buena postura siguiendo estos pasos

  • No doblar la espalda al levantar pesos. 
  • Flexionar caderas y rodillas para levantar un peso, sosteniendo o transportando los objetos o personas lo más cercano posible a nuestro cuerpo. 
  • Es conveniente realizar una inspiración en el momento de hacer fuerza para levantar o mover el peso. 
  • Tener una base amplia de sustentación separando los pies. 
  • Extender bien los dedos al andar, tratando de pisar con la mayor superficie posible del pie y dejando caer la mayor parte del peso sobre los talones. 
  • Evitar tacones altos y zapatos estrechos, el uso de zapatos planos evita las tensión en la espalda.. 
  • Evitar permanecer largos periodos de tiempo sentados, acostados, de pie, etc. Procurar alternar estas posturas a lo largo del día e intercalar periodos de descanso entre las tareas que requieran posturas estáticas, aprovechando estas pausas para estirar y relajar los músculos. 
  • Modificar el mobiliario, sobre todo el del trabajo, para adaptarlo a nuestras necesidades ergonómicas: luz, altura de la silla, etc. En casa, evitar camas y sofás blandos, es preferible que sean firmes y duros. 
  • Caminar con buena postura, con la cabeza y el tórax erguidos, y emplear calzado cómodo, con un poco de tacón (2-5 cm) 
  • Intentar alcanzar los objetos situados a una altura poco asequible utilizando un altillo. 
  • Cuando la columna lumbar se encuentra en hiperextensión, no deben actuar sobre ella grandes cargas. 
  • Al hacer la cama, mantener una base amplia de sustentación. El movimiento hacia delante realícelo a nivel de los tobillos y la ligera flexión de las rodillas permite que el tronco mantenga una posición más vertical 
  • Mantener la alineación en postura sentada, procurando que el respaldo de la silla proteja la columna, teniendo en cuenta la concavidad de la columna lumbar. 
  • En postura sentada de descanso, procure que las rodillas queden por encima de las caderas. 
  • Distribuya su peso uniformemente mientras esté de pie. 
  • Mantenga un pie elevado sobre una caja o peldaño si esta de pie durante períodos largos. 
  • Mantenga la espalda recta y apoyada en una silla, con ambos pies apoyados en el suelo o elevados en un reposapiés, y evite hundirse en la silla. 
La realización adecuada de los movimientos del cuerpo implica la búsqueda del equilibrio superponiendo los centros de gravedad corporal:
  • Doblar siempre las rodillas. 
  • Mantener la parte superior de la espalda recta. 
  • Mantener un ligero arco en la parte inferior de la espalda. 
  • Gire todo el cuerpo al cambiar la dirección del movimiento 
  • Evitar torcerse o girarse al sostener un objeto pesado. 
  • Mantener la carga lo mas cerca posible del cuerpo. 
  • Pies separados. Uno siempre en dirección del movimiento
  • Búsqueda y utilización de puntos de apoyo como contrapeso del cuerpo
  • No levantar nunca un objeto pesado por encima de la cabeza. 
  • Trabaje con movimientos suaves e iguales. 
  • Mantenga las tres curvaturas de la espalda y evite ir encorvado. 
  • Mantener los objetos levantados a la altura del pecho y de ser posible cerca del cuerpo 
  • Controle el peso y haga ejercicios regulares para desarrollar los músculos fuertes. 
  • Duerma de espalda con una almohada debajo de las rodillas o de costado con las rodillas dobladas y sobre un colchón firme. 
  • Al estar de pie, coloque un pie más adelante que el otro. 
  • No adopte una postura floja cuando esté sentado. Siéntese derecho y use un apoyo lumbar. 
  • Al sentarse, use sillas lo suficientemente bajas para apoyar los pies en el piso y tener las rodillas en línea con las caderas. Apóyese en el respaldo de la silla firmemente. 





Para agacharse correctamente:

Lo mejor es evitar inclinarse, ya que es una mala postura para la espalda, pero si se hace, es conveniente realizarlo de la siguiente manera:

Párese separando los pies de 25 a 30 cm, y adelantando levemente uno de ellos para ensanchar la base de apoyo.

Baje el cuerpo flexionando las rodillas, y apoye más peso sobre el pie del frente que sobre el de atrás. Mantenga erecta la mitad superior del cuerpo sin doblarse por la cintura.

Para enderezarse, extienda las rodillas y conserve derecha la espalda.

1º. Manos apoyadas sobre rodillas.
2º. Rodillas flexionadas
3º. Espalda recta

Para girarse correctamente:

Es preciso descomponer el movimiento en dos tiempos:

1º. Levantar la carga.
2º. Girar todo el cuerpo moviendo los pies a base de pequeños desplazamientos.

Es mejor orientarse en la dirección de marcha que luego tomaremos antes de elevar la carga. De este modo no tenemos que girar el cuerpo.

La torsión del tronco, sobre todo si se realiza mientras se levanta la carga, puede producir lesiones, ya que aumentan las fuerzas compresivas en la zona lumbar.

Para sentarse correctamete:

Colocar las asentaderas de modo que se apoyen contra el respaldo de la silla para facilitar el correcto alineamiento de la columna.

Colocar los pies sobre el suelo, formando un ángulo de 90º con las piernas. Flexionar ligeramente las caderas para que las rodillas queden más altas que las tuberosidades isquiáticas, con el fin de reducir la distensión de la zona lumbar.

Procurar mantener la curvatura lumbar natural y evitar la distensión de los ligamentos del raquis.

Si la silla tiene brazos, flexionar los codos y apoya los antebrazos para evitar la distensión de los hombros.


Para pararse correctamente:

Mantenga los pies paralelos entre sí y separados unos 15-20 cm. Distribuya el peso por igual a ambos miembros inferiores.

Flexione el tronco.
Flexione un poco las rodillas, pero no las inmovilice.
Impúlsese con las piernas manteniendo el cuello erecto y la barbilla dirigida algo hacia abajo.



Para alzar y cargar correctamente:

Adopte la posición encorvada en forma directa frente al objeto, a fin de evitar que la columna vertebral gire al alzarlo.

Agarre el objeto y contraiga los músculos abdominales.

Enderécese extendiendo la rodillas. Siempre mantenga la espalda recta para conservar un centro de gravedad fijo.

Cargue el objeto acercándoselo a la altura de la cintura (cerca del centro de gravedad) para evitar distender excesivamente los músculos de la espalda.

Para empujar y tirar correctamente:

En primer lugar, párese cerca del objeto, adelantando ligeramente un pie. Apriete los músculos del miembro inferior y fije la pelvis, contrayendo de forma simultánea abdominales y glúteos.

Para empujar: apoye las manos sobre el objeto y flexione los codos. Inclínese sobre él, trasladando el peso del miembro inferior de atrás al que está adelantado, y aplique presión continua y suave.

Para tirar: agárrese al objeto y flexione los codos. Inclínese en dirección contraria al objeto, desplazando el peso de la pierna de enfrente a la de atrás. Tire suavemente, sin movimientos bruscos ni sacudidas.

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